Ha transcurrido casi una hora cuando tus pensamientos se ven turbados por unos golpes dados en la puerta. Es el posadero que te trae una bandeja con comida caliente.
- Con los saludos de un amigo suyo -dice, y se va antes de que puedas preguntarle de quién se trata.
La comida despide un olor de lo más apetitoso y el hambre es mucha. Tanto que sientes que si no comes ahora mismo se te fuera a abrir un hueco en las tripas.
La duda se cierne sobre tu conciencia, Lobo Solitario, desde que has llegado a este país no has tenido más que emboscadas y dificultades, con gran pesar crees que no te quedan amigos a este lado de la frontera, así que decides rechazar la comida, pese a lo apetitosa que parece y el hambre que de siente en el fondo de tu estómago.
Dejas la bandeja en el suelo junto a la puerta. El hambre hace que te sientas muy cansado y decides descansar. Aprovechando para curarte con los poderes del Kai.
Al despertar ves dos ratas muertas al lado de la bandeja: ¡la comida está envenenada!
Tu sorpresa se convierte en furor cuando comprendes que el veneno puesto en la comida estaba destinado para ti.
Te preparas y sales de la habitación decidido a descubrir a tu fracasado asesino en la taberna, donde oíste comentar que estarían todos.